jueves, 2 de agosto de 2012

CUENTO DE RATAPÓN

Ayer estuvimos visitando a unos amigos y a Juan José, que estaba aburrido porque su amigo Abel no estaba en casa, se le ocurrió la idea de hacer una visita a la habitación de éste. La mamá de Abel lo llevó y cuál no sería mi sorpresa cuando vino cargado con un montón de cuentos. Entre ellos estaba el cuento de Ratapón.


Me hizo mucha ilusión porque este cuento, en particular, me trae muy buenos recuerdos del curso pasado cuando estuve en el CEIP Octavio Augusto de Mérida, como maestra de apoyo de infantil.


Una de las seños de 3 años, Olga, contaba a sus peques la historia de Ratapón, un conejito muy travieso que aprendió una gran lección.



EL CUENTO DE RATAPÓN


Había una vez un conejito gris que vivía con su mamá en una bonita madriguera bajo la hierba espe­sa. Se llamaba Ratapón y su mamá Mariquita Cola-corta. Todas las mañanas cuando Mariquita Cola-corta iba a buscar la comida, decía a su hijo:
-Ahora, Ratapón, quédate quieto y no hagas rui­do. Veas lo que veas, oigas lo que oigas, no te muevas. Recuerda que no eres más que bebé-conejo y escón­dete bien.
Y Ratapón decía: «Sí, mamá».
Un día un pájaro se posó sobre una rama gritando:
-Ladrón, ladrón.
Pero Ratapón no movió ni pie ni pata.
Otro día, una mariquita de San Antón, dio un pa­seo a lo largo de un tallo de hierba, pero como pesaba demasiado, al llegar arriba, bajó rodando hasta el suelo. Ratapón tenía muchas ganas de reír, pero no movió ni pie ni pata. Y permaneció quieto.
Aquel día el sol calentaba mucho y todo parecía dormir.
De repente, Ratapón oyó un ruidito, lejos..., muy lejos, como si alguien hiciera chss-chss-chss muy sua­vemente. Escuchó. Era un ruido muy raro: primero más débil, luego más cerca.
“¡Es curioso! -pensó Ratapón-. ¿Qué podrá ser? Es como si alguien se acercara; pero siempre que alguien se acerca, oigo sus pasos y ahora no oigo más que chss-chss-chss. ¿Qué podrá ser? ”
El ruido era cada vez más fuerte. De pronto, Ratapón olvidó las órdenes de mamá y se levantó sobre sus patas traseras. El ruido cesó.
-¡Bah! Ya no soy un bebé, tengo tres semanas; quiero saber que es esto.
Sacó la cabeza fuera de la madriguera y vio... los ojos de una espantosa serpiente fijos en los suyos.
-¡Ma... má! ¡Ma... má! ¡Oh! Ma...
Pero ya no pudo gritar más porque la malvada ser­piente ya le había cogido de una oreja y se enroscaba alrededor de su cuerpecito. ¡Pobre Ratapón!
Pero su mamá le había oído. Saltó sobre las pie­dras, brincó por los collados y corrió como el viento a través de la hierba y a través de los brezos. Ya no era la tímida Mariquita Cola-corta, sino una mamá que iba a salvar a su hijito. Cuando vio a Ratapón y a la serpiente, tomó impulso, saltó sobre el lomo del horrible animal y le arañó con sus uñas. La serpiente silbó con rabia pero no soltó a Ratapón. Mariquita Cola-corta, saltó de nuevo y, esta vez, le rasgó la piel y le hizo tanto daño que la serpiente se retorció, pero sin soltar a Ratapón. Por fin, mamá Coneja, saltó por tercera vez, y desgarró la piel de la serpiente con sus uñas. Mordía y arañaba tanto, que la serpiente tuvo que soltar al conejito y Ratapón rodó como una pelota y empezó a correr.
-¡Corre, deprisa! ¡Corre, deprisa! -gritaba la madre; y ya podrás imaginar cómo trotaba! Unos mo­mentos después, Mariquita Cola-corta le alcanzó y le enseñó el camino. Cuando la madre corría, se veía la manchita blanca de su cola, y Ratapón seguía la man­chita.
Le llevó lejos, muy lejos, a través de la hierba espesa, hasta un lugar donde la malvada serpiente no pudiera volver a encontrarles y allí construyó otra madriguera. Y ya te darás cuenta que, ahora, cuando la madre dice a Ratapón que se quede escondido, no le quedan ganas de desobedecer.


(Adaptación de un cuento de Ernst Thompson Seton).









He encontrado este precioso vídeo sobre el cuento:





Y también esta canción:




Os dejo con dos enlaces muy interesantes:

http://capileiratic.blogspot.com.es/2009/12/trabajando-los-cuentos-en-el-aula.html

http://www.mixbook.com/photo-books/education/ratapon-4613921

Espero que os guste y os animéis a trabajarlo con vuestr@s peques.

7 comentarios:

  1. Hermoso cuento...gracias por compartirlo.
    Si te apetece, puedes visitar en mío donde escribo mis propios cuentos.

    http://mariavalgo.wordpress.com/

    Un abrazo y gracias por este blog tan completo

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  2. Nos ha encantado, gracias por compartirlo.
    bsos

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  3. Gracias, mariavalgo. Acabo de visitar tu blog y me ha encantado! También he enlazado tu blog en mi página de facebook, por si quieres visitarla te dejo el enlace:

    https://www.facebook.com/pages/El-Blog-de-Marybel/119114994850582?ref=hl

    Espero que sigas visitando el blog y dejes comentarios, pues, sin ellos un blog no es nada.
    Gracias y un saludo.

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    1. Gracias Maribel, ya he encontrado tu perfil de facebook y me encanta! Con tantas ideas para hacer con los niños.

      Un abrazo!

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  4. Maribel
    Felicidades por esta entrada, excelente cuento para trabajar con los alumnos.
    Muchas gracias por la referencia al trabajo que hicimos también en mi centro.

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  5. Gracias, Manuel. Este cuento es muy significativo para mi, ya que empecé a familiarizarte con él en uno de los centros educativos más relevantes dentro de mi carrera docente. En este centro aprendí que los valores están muy por encima de cualquier enseñanza.
    Es un placer poder compartir el excelente trabajo que llevasteis a cabo en vuestro centro.
    Un saludo y besitos mil.

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